Muros de cartón.

Beep Beep Boop…

Soy muy consciente de que un blog  solía ser una ventana al ombligo de su creador, que por lo general nadie le ha pedido.  Creado para regalarnos con los episodios gratuitos de su vida estupenda. Sin embargo, en estos últimos años, suelen ser juguetitos de la industria, que se camufla de niña mona para vender ropitas, cositas cuquis, y todo lo que tanto necesita Caperucita, a ver si de una vez el lerdo del lobo enseña algo de diente, que se pasa el día dándole a la Playstation.

Aquí también tenemos un propósito. Pero no os lo vamos a revelar por ahora.

A todos nos gusta la idea de un viaje. El que más y el que menos se ha beneficiado a estas alturas de la asequibilidad del rosario de ciudades Ryanair todo lo que buenamente ha podido.

Las Low Cost nos han permitido a todos los pelagatos jugar un poco a la jet set de vacaciones de finde, hacer las maletas como la niña del exorcista, lucir nuestros trapillos en las selfies y dar la traca en el Facebook por los siglos de los siglos. Y pese a algún dramilla inevitable que pueda aflorar al tercer Gintonic, solemos pasárnoslo pipa. Cuñados incluidos.

Un avance. Sin reservas.

Solemos traernos un sinfín de anécdotas que nos vienen de perlas a la hora del café, y para mantener contenido al ´y yo más´ de turno, que nos traía fritos con lo de Tailandia. y todos nos sentimos por ello un poco más realizados. Como más vividos. Mejores.

El caso es que en esos tiempos extraños que tenemos encima, en los cuales parece haber un  interés notorio por forzar una  regresión a tiempos más parroquiales, nuestras modestas frivolidades que tanto esfuerzo nos cuestan, están como un poco amenazadas por este clima  de pastiche rancio que huele un poco a maricastaña y a religiones y a señoritos nostálgicos. Y sobre todo , a nosotros y vosotros. A división. A fútbolismo. Y también a chistes de un inglés, un francés, un gallego y un chino.

A muros.

 

A muros de bloques hechos con cajas de cartón, que los periódicos y las teles y el supermercado del internet apuntalan cada día con sus verdades poquitas y medias verdades muchas y alguna trola gorda. Pero gorda gorda como el vecino del tercero, que si lo vemos entrar en el portal nos hacemos los remolones en el descansillo para que no nos avasalle en el ascensor el tío hiperglúcido.

Las películas de malos y buenos, son por lo general, películas.  La realidad es más prosaica. Humilde. Aburrida. Con padres que llevan a sus pibes al colegio, un compi de trabajo algo pesadito y el famoso clikiclikicliki  del coche del padre de Mafalda. Aquí y en la cochinchina.

Ni por llevar turbante nos deja de preocupar nuestra niña, que nos trae un catarro de órdago, ni por ser del hemisferio norte nos hemos impregnado de la ciencia infusa, ni por levantar más el puño  traemos necesariamente un mundo nuevo en nuestros corazones.

La verdad de nuestros días, es como un cuadro hecho con pinceladas de las verdades según  otros. Que nos lo van contando. Con sus colores, sus matices y algún que otro borrón naranja.

Y para contribuir a descubrir la realidad entre tanto narrador , pintor y maquetista, necesitamos esas experiencias de primera mano. Más que nunca.

El mundo que se acerca se intuye más cargante , volviendo a dar la vara con esas fronteras modernas  de romanticones bobos y de esas naciones  inventadas en el siglo XIX para jugar a los imperios y a los mariscales de campo. Esa mentalidad de anticuario victoriano, que se inventa héroes y magnas estirpes y trapallada sin rigor, de la de colacao y pa la cama.

Siempre nosotros y ellos.

En pleno desandar que nos encontramos, en esos dos pasos atrás después del paso adelante que se avecinan, tenemos, sin demora, que empezar a entender en que consiste el nosotros para saber si en realidad existe el ellos.

Y ya os he dado la primera pista.

AN. Londres. Marzo 2017

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De Motos, Radiales, y Rebaños

Una perspectiva de primera mano.

 

Verano del 2012, sentado en la puerta de Ace Café, echándole un ojo al aparcamiento en una de esas mañanas de  fin de semana que hacen salir de los garages a las joyas mimadas de muchos aficionados a las motos. Ponderando virtudes y defectos de una cierta época pasada de esplendor de la industria motociclística europea, se me ocurría que en realidad y con algunas notables excepciones, la clave para revisitar instantáneamente muchos de aquellos modelos consistía en cambiarles el sillín. Y a otra cosa.

Debo confesar, que por aquel entonces y en cierto modo hasta hoy, pocas barbas veíamos por el Ace. Las que estaban presentes, estaban en las caras de personas que las llevaban desde siempre. Se me ocurre Terry Dobney, que además de haberse ganado sus credenciales con su Tiger Cub, una Matchless single, y una Norton Manx Racer en los 60´s, hizo un tour americano en un sidecar ruso cuando eso era algo terriblemente exótico. Terry trabajó para Harley con Fred Warr,  pasó su tiempo en el ´International Times´ y regentó un taller de motos en Bywater. Hoy, y por favor no os entreguéis al cachondeo, es el Archidruida de Avebury, el famoso círculo de piedra neolítico de Wiltshire.

Y por supuesto Nick Price, vikingo vocacional, gran barbudo, portador de un sinfín de hierros atornillados a sus huesos, afilador de hachas que cortan el papel, y ex militar  versado en las artes de los explosivos modernos  por cortesía del British Army.  De profesión, notable amansador de jóvenes halcones de los 125cc las noches de los viernes en el Ace.  En sus ratos de ocio, tirador de precisión en la reserva al servicio de su majestad.

Con el tiempo, comenzó a hacerse presente el nuevo identikit de barba y estética Hot Rod, siempre muy tímidamente y fuera de entornos de tradición motera, todavía dominada por la ´Harley Crowd´, las motos deportivas, y las grandes motos de aventura.  El remanente de la escena ´Street fighter´ de los 90´s era ya débil, y las motos rata, notables de espíritu, pero pocas.

Recuerdo una conversación con Mark Wilsmore, que por entonces era mi jefe, sobre las motos modificadas que estaban comenzando a verse por las zonas modernis Londinenses. En uno de sus momentos torre, en los que tanto le gusta enrocarse en defensa de su particular visión del Cool, me espeta con retranca:

-Los departamentos de desarrollo de las marcas con sus presupuestos millonarios, y estos críos con las radiales y lacitos.

Quizás se pueda leer entre líneas que tanto los chavales que modificaban sus motos Británicas para hacer Cafe Racers en los 60´s y 70´s, como los modificadores de este siglo tienen en común una veta individualizadora, pero el movimiento CR tendría más que ver (en su momento histórico) con ´performance´, mientras que la escena vigente es un poco mas estética y ´Arts and Crafts´.

Harley continúa siendo el dominio  de divorciados y prejubilados desde un punto de vista estrictamente demográfico. Las motos de aventura quizás estén disfrutadas por una sección demográfica más amplia, pero por lo general destinadas a la aventura del bocadillo de bacon con brown sauce de los domingos por la mañana, después de ir a lavarlas. En ambas escenas, la monumental industria del mercadeo de modificaciones y partes esta mucho más corporativizada y tiene menos de movimiento ´pop´, lo que las deja un poco atrás desde el punto de vista de la relevancia histórica. Son pilares de la industria, pero están relegadas a un segundo plano como partes del proceso vigente de creación de la historia de la motocicleta.

Allá cada cuál con el viento que hinche sus velas. Que para eso tenemos la suerte de poder escoger.

Hoy sin embargo, después de ver madurar la nueva escena  de primera mano, y muy cerca de los actores principales, toda vez que las marcas se han apuntado sin remilgos, y habiéndose ensañado los influenciadores de opinión con todo aquello que tenga pelos ´de nuevo cuño´ en la cara, con un palabro ubícuo  que describe a cientos de miles de jóvenes y post-jóvenes en identikit, que en cierto modo no saben muy bien de que iba la cosa, como suele serlo para todas las recreaciones estéticas de movimientos juveniles populares del sXX.

Yo recuerdo las primeras  barbas nuevas  a lo William Morris, allá por el 2010, en un concierto de Planningtorock (Jam Rostron). Destacaban entre el postnoventeo perdido como caramelos de fosforito.

Ya desde mediados de los 00’s se hacia evidente una actividad febril en aquel centro del universo que era Old Street (hoy la famosa ‘Silicon Roundabout’, territorio ‘informatiki-tiki’ y famoso parque temático a la Camdem Town).

El contraste, o mejor dicho la monumental batalla de estilos de vida, entre los trajeados de la City (en su versión extendida) y los artistas que poblaban la zona. Armani y afeitado de cuchilla multihoja VS barba y ropa de segunda mano a lo choqueiro Tutti Frutti. Avaricia VS Creatividad.

Jóvenes barbudos y barbudas, hoy ya menos pilosos, que sin saberlo se ocuparon de regenerar la zona, y fueron perseguidos donde quiera que se desplazasen por las grandes marcas. Buscando Cool como si de sangre de virgen se tratase.  Un colectivo asediado por agentes inmobiliarios buscando dar pelotazos a lomos de la regeneración de las áreas baratas que toman estos Peter Panes de inclinación artística y pocos recursos, pero altamente educados y con el toque del rey midas para hacer deseable un vecindario. Y por supuesto infiltrados por los medios, que excavan con las manos el próximo adjetivo con el que digerir e higienizar cualquier movimiento cultural juvenil que el futuro inmediato nos depare, reciclándolo y haciéndolo inofensivo y comerciable.

Desde mi punto de vista, el legado de esta etapa de la cultura popular, será sin duda, una nueva forma conjugada de ver la motocicleta. Un conjunto de reglas que definen el aspecto de una moto modificada en los 2010’s.

Y debemos agradecerles a los barbudos, sin duda, el hecho de que la moto, como vehículo y como estilo de vida, esté teniendo un resurgimiento sin precedentes.

 

AN

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los Guardianes del Hayedo

 

La Rioja. Los Cameros. Nieva.

 

Manuel Suarez vive en Nieva de Cameros. Allí cuida de su Familia, pastorea a las ovejas, atiende a las vacas, a las viñas… hace y deshace según se vaya necesitando, y es feliz.

Manuel es un hombre de mundo. Una persona excepcional con un don para caerle bien a bichos y personas. Generoso con los demás y siempre dispuesto a echar una mano para lo que sea. Newton jamás se hubiese enredado con manzana alguna si Manuel hubiese estado presente. Porque la hubiese pillado al vuelo.

Se crió entre La Rioja y Brasil, donde vivió varios años acompañando a su madre cuando esta trabajaba para el Instituto Cervantes en Porto Alegre (Rio Grande do Sul), trayéndose consigo un buen uso del portugués y un acento Gaúcho.

A veces esta cosas ayudan a darle a uno los arrestos necesarios para saber salir adelante en cualquier situación que la vida traiga por delante, y él es el maestro de hacerlo con buen humor, voluntad y alegría.

Durante sus años en Londres se convirtió en el catalizador y dinamizador de una comunidad de docenas de personas , que sirvió  a mucha gente de países muy diferentes y de orígenes dispares a articular una vida social ordenada, ayudando a todos ellos, sin excepción, a sobrellevar el desarraigo que se sufre cuando emigras a un país que no es el tuyo.

Hoy, desde el hogar ancestral de su familia, forma parte de una mancomunidad que continua gestionando el hayedo de los cameros tal y como siempre se ha hecho. De forma Ejemplar.

Y así, con el paso del tiempo, sin aspavientos, sus brazos son ya como las ramas de los arboles, y no me cabe duda de que una vez, dentro de muchos muchos años, acabara convirtiéndose en uno de ellos. Tú amigo, eres el bosque.

AN. Londres. Marzo 2017

 

 

 

Hello World

La toma de contacto

Para que hacer publico aquello que vivimos en nuestras vidas privadas?. No nos llega con disfrutarlo?. Es necesario pregonar si subimos o bajamos?.  Habremos comido tortilla de patatas o coxinhas esta tarde?. Tenemos que regalarle nuestros momentos íntimos y el mapa de nuestra existencia a nuestros amigos los accionistas de Facebook?.

Realmente le importara a alguien si vamos o venimos ademas de a nuestras madres y algún vecino que otro?

Gentes de buen criterio:  Que no quepa duda. Yo he venido aquí a hablar de mi libro. Al que no le interese, ancha es Castilla.

Para los demás, un fuerte abrazo y una explicación:

Hay un proyecto secreto en el asador, para el cual el gran consejo de Gamusinos y Umpa Lumpas ha decidido que hay que empezar a dar ‘exposure’ al sinnúmero de desmanes y la colección de descalabros que tan preciosa me ha quedado a través de los años.

Nota para avispados/as: Los acentos se ponen solos por arte de birlibirloque. Aunque todavía se ponerlos después de aproximadamente media vida en el guiri, mi teclado solo tiene apóstrofes. Lo se, keyboard preferences, shortcuts y tal…luego lo miro.

Asi, que al bollo.

Como parece que un día de estos se va a acabar el mundo y nos van a endilgar otras dos guerras mundiales seguidas como la otra vez, vamos a aprovechar para recordarle a todo el que se aburra y no tenga nada mejor que hacer, que este planeta rastrero esta lleno hasta los topes de gente estupenda, buena, capaz y desinteresada a los que hay que pregonar a los cuatro vientos por las pequenhas cosas tan maravillosas y llenas de coraje que son capaces de conseguir cada día, pese a todo.

Me explico?. Que a buen entendedor…

AN. Londres. Marzo 2017