De Motos, Radiales, y Rebaños

Una perspectiva de primera mano.

 

Verano del 2012, sentado en la puerta de Ace Café, echándole un ojo al aparcamiento en una de esas mañanas de  fin de semana que hacen salir de los garages a las joyas mimadas de muchos aficionados a las motos. Ponderando virtudes y defectos de una cierta época pasada de esplendor de la industria motociclística europea, se me ocurría que en realidad y con algunas notables excepciones, la clave para revisitar instantáneamente muchos de aquellos modelos consistía en cambiarles el sillín. Y a otra cosa.

Debo confesar, que por aquel entonces y en cierto modo hasta hoy, pocas barbas veíamos por el Ace. Las que estaban presentes, estaban en las caras de personas que las llevaban desde siempre. Se me ocurre Terry Dobney, que además de haberse ganado sus credenciales con su Tiger Cub, una Matchless single, y una Norton Manx Racer en los 60´s, hizo un tour americano en un sidecar ruso cuando eso era algo terriblemente exótico. Terry trabajó para Harley con Fred Warr,  pasó su tiempo en el ´International Times´ y regentó un taller de motos en Bywater. Hoy, y por favor no os entreguéis al cachondeo, es el Archidruida de Avebury, el famoso círculo de piedra neolítico de Wiltshire.

Y por supuesto Nick Price, vikingo vocacional, gran barbudo, portador de un sinfín de hierros atornillados a sus huesos, afilador de hachas que cortan el papel, y ex militar  versado en las artes de los explosivos modernos  por cortesía del British Army.  De profesión, notable amansador de jóvenes halcones de los 125cc las noches de los viernes en el Ace.  En sus ratos de ocio, tirador de precisión en la reserva al servicio de su majestad.

Con el tiempo, comenzó a hacerse presente el nuevo identikit de barba y estética Hot Rod, siempre muy tímidamente y fuera de entornos de tradición motera, todavía dominada por la ´Harley Crowd´, las motos deportivas, y las grandes motos de aventura.  El remanente de la escena ´Street fighter´ de los 90´s era ya débil, y las motos rata, notables de espíritu, pero pocas.

Recuerdo una conversación con Mark Wilsmore, que por entonces era mi jefe, sobre las motos modificadas que estaban comenzando a verse por las zonas modernis Londinenses. En uno de sus momentos torre, en los que tanto le gusta enrocarse en defensa de su particular visión del Cool, me espeta con retranca:

-Los departamentos de desarrollo de las marcas con sus presupuestos millonarios, y estos críos con las radiales y lacitos.

Quizás se pueda leer entre líneas que tanto los chavales que modificaban sus motos Británicas para hacer Cafe Racers en los 60´s y 70´s, como los modificadores de este siglo tienen en común una veta individualizadora, pero el movimiento CR tendría más que ver (en su momento histórico) con ´performance´, mientras que la escena vigente es un poco mas estética y ´Arts and Crafts´.

Harley continúa siendo el dominio  de divorciados y prejubilados desde un punto de vista estrictamente demográfico. Las motos de aventura quizás estén disfrutadas por una sección demográfica más amplia, pero por lo general destinadas a la aventura del bocadillo de bacon con brown sauce de los domingos por la mañana, después de ir a lavarlas. En ambas escenas, la monumental industria del mercadeo de modificaciones y partes esta mucho más corporativizada y tiene menos de movimiento ´pop´, lo que las deja un poco atrás desde el punto de vista de la relevancia histórica. Son pilares de la industria, pero están relegadas a un segundo plano como partes del proceso vigente de creación de la historia de la motocicleta.

Allá cada cuál con el viento que hinche sus velas. Que para eso tenemos la suerte de poder escoger.

Hoy sin embargo, después de ver madurar la nueva escena  de primera mano, y muy cerca de los actores principales, toda vez que las marcas se han apuntado sin remilgos, y habiéndose ensañado los influenciadores de opinión con todo aquello que tenga pelos ´de nuevo cuño´ en la cara, con un palabro ubícuo  que describe a cientos de miles de jóvenes y post-jóvenes en identikit, que en cierto modo no saben muy bien de que iba la cosa, como suele serlo para todas las recreaciones estéticas de movimientos juveniles populares del sXX.

Yo recuerdo las primeras  barbas nuevas  a lo William Morris, allá por el 2010, en un concierto de Planningtorock (Jam Rostron). Destacaban entre el postnoventeo perdido como caramelos de fosforito.

Ya desde mediados de los 00’s se hacia evidente una actividad febril en aquel centro del universo que era Old Street (hoy la famosa ‘Silicon Roundabout’, territorio ‘informatiki-tiki’ y famoso parque temático a la Camdem Town).

El contraste, o mejor dicho la monumental batalla de estilos de vida, entre los trajeados de la City (en su versión extendida) y los artistas que poblaban la zona. Armani y afeitado de cuchilla multihoja VS barba y ropa de segunda mano a lo choqueiro Tutti Frutti. Avaricia VS Creatividad.

Jóvenes barbudos y barbudas, hoy ya menos pilosos, que sin saberlo se ocuparon de regenerar la zona, y fueron perseguidos donde quiera que se desplazasen por las grandes marcas. Buscando Cool como si de sangre de virgen se tratase.  Un colectivo asediado por agentes inmobiliarios buscando dar pelotazos a lomos de la regeneración de las áreas baratas que toman estos Peter Panes de inclinación artística y pocos recursos, pero altamente educados y con el toque del rey midas para hacer deseable un vecindario. Y por supuesto infiltrados por los medios, que excavan con las manos el próximo adjetivo con el que digerir e higienizar cualquier movimiento cultural juvenil que el futuro inmediato nos depare, reciclándolo y haciéndolo inofensivo y comerciable.

Desde mi punto de vista, el legado de esta etapa de la cultura popular, será sin duda, una nueva forma conjugada de ver la motocicleta. Un conjunto de reglas que definen el aspecto de una moto modificada en los 2010’s.

Y debemos agradecerles a los barbudos, sin duda, el hecho de que la moto, como vehículo y como estilo de vida, esté teniendo un resurgimiento sin precedentes.

 

AN

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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